La sarga se reconoce por su construcción de líneas diagonales, descrita por CottonWork en su guía de tejidos. Puede servir como primer criterio visual al ordenar prendas que parecen similares a distancia. El nombre no sustituye la etiqueta: al comparar una camisa o un pantalón conviene registrar composición y referencia del producto, sin asignar automáticamente el mismo tacto a todas las sargas.
Las descripciones olfativas no equivalen a una lista de ingredientes. Las propiedades de un ingrediente no se trasladan automáticamente al producto terminado.